Desde el primer día, nuestro trabajo se ha centrado en los problemas de Vilassar de Mar, jamás hemos pretendido hacer política autonómica ni de estado y sobretodo el respeto a los demás. Precisamente por esa razón, no podemos permitir tan evidente falta de tacto, que solo se puede entender, si se está totalmente al servicio de quien tiene la responsabilidad y se desea quedar muy bien.
